Brico Depôt, enseña del grupo Kingfisher, se ha consolidado como uno de los grandes actores del bricolaje desde su desembarco en España en el año 2003. En la última década, la evolución de la compañía ha estado condicionada por los altibajos en términos de facturación. Y el último ejercicio ha confirmado una cierta ralentización en este crecimiento.